Después de estar viviendo durante un año y cuatro meses en Madrid, y de haber tenido la oportunidad de viajar a la ciudad de Gaudí para de conocerla de una forma diferente, me di cuenta que mi ciclo en la capi había culminado. Era el momento de hacer maleta una vez más. esta vez no cambiaba de continente pero si de ciudad. Me esperaba Barcelona, estaba claro me hacía ilusión radicarme en aquella ciudad que me estaba brindando la oportunidad de disfrutarla sobre  dos ruedas.

Y es que desde que estaba en Colombia soñaba con vivir en una ciudad donde mi medio de transporte fuese la bicicleta y que pudiese desplazarme con total tranquilidad.

EL DÍA LLEGÓ

Justo cuando el frio se marchaba y daba paso al verano. No me pudo recibir mejor este maravilloso esta ciudad.

Estaba entre feliz y ansiosa, el clima era el ideal para salir a rodar por Barna la cosmopólita y yo moría de ganas por comprar pronto mi bicicleta. Entonces me di a la tarea de investigar y comparar precios en diferentes apps de segunda mano. Al final decidí comprarla en Decathlon  ya que me pareció una relación calidad Vs precio ideal para una bici nueva.

¡Ou Yas, habemus Bici!

Una vez resuelto mi medio transporte, me di a la aventura de salir a rodar.

Y aquí estoy en la encantadora Barcelona recorriendo sus calles día tras día con mi negrita, compañera de aventuras. La negris, la que me facilita la vida, me saca de la rutina y me permite ver todo desde una perspectiva distinta.

¿Te animas a irte de borondo conmigo por Barcelona?

Te espero por mi instagram para que veas más de la ciudad

¡Hasta el próximo post!