Loca de amor

Le divertida divagar entre mundos bizarros y fantásticos, donde soñaba vivir para siempre. 

Estaba loca. En eso coincidían los que se cruzaban por su camino y le dedicaban su atención, o incluso tan solo una mirada. 

Es que bastaba solo con mirarla una vez  para saber qué estaba loca. Sí, no cabía la menor duda ¡ERA UNA LOCA!, pero de esas que están en vía de extinción. 

De esas que aman sin miseria y ríen con profunda pasión. De las que se muestran tal y como son, con sus ángeles y  demonios. 

Ese tipo de locas que  no ocultan sus pinceladas  de cordura ni sus lienzos interminables de fantasía. 

Sí, amigo no cabe duda, ella estaba loca, y entre tantas locuras que la poblaban… Su mayor locura era de amor.